domingo, 18 de marzo de 2012

Historias de desamor... Cake Pops de oreo

¡Hola a todos! Esta noche vísperas del día del Padre (típico día comercial) os traigo una historia para no dormir (momento cuarto milenio). Es la historia de un amor a primera vista, un amor etéreo, un amor puro, que se desvaneció en un instante. Podría compararse a una de esas relaciones por el chat donde dos personas se pasan horas hablando creen que son el uno para el otro, que han nacido sólo, por y para estar juntos, pero el día que se ven no tienen nada que decirse, no existe química, no hay feeling, no hay nada de nada. 
Pues eso ha pasado con los cake pops y conmigo. Veía los cake pops de  BAKERELLA y alucinaba, estaba totalmente enamorada de sus creaciones, de sus formas, de su imaginación,... de todo.  Pero la verdad es que era un amor tan platónico que no me había atrevido a probar, hasta que me regalaron el molde para cake pops en forma de cupcake y me dije - ahora sí es el momento de probar, de experimentar, me siento orgullosa de copiar una creación tan sublime- y me dispuse a ello.